América Latina llega a la COP31 con un 65% de electricidad limpia, pero frenada por fósiles
La región avanza en renovables, aunque su matriz eléctrica sigue dependiendo de los hidrocarburos. La cumbre en Turquía busca metas ambiciosas para 2035.

América Latina y el Caribe se preparan para asistir a la 31 Conferencia de las Partes (COP31) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que se celebrará en Antalya, Turquía, del 9 al 20 de noviembre de 2026. La región llega a esta cita con un balance mixto: por un lado, ha logrado generar el 65% de su electricidad a partir de fuentes limpias en 2025, una cifra muy superior al promedio mundial del 43%; por otro, la transición energética sigue siendo lenta en la sustitución total de los combustibles fósiles, que aún dominan gran parte de la matriz eléctrica en varios países clave.
El contexto geopolítico de la cumbre está marcado por el avance de gobiernos de extrema derecha en varios países latinoamericanos, como Argentina, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Según las fuentes, esta tendencia complica la evolución de las energías renovables debido a la afinidad de estos mandatarios con los hidrocarburos y, en algunos casos, a su postura de negacionismo climático. Este escenario se suma al retroceso mundial en los compromisos climáticos, lo que plantea un desafío significativo para alcanzar las metas establecidas.
Metas globales y desafíos regionales
La presidencia turca de la COP31, junto con Australia, ha puesto sobre la mesa la meta de alcanzar el 35% de la generación eléctrica mundial basada en renovables para 2035, partiendo de un 23% actual. Este objetivo es considerado un desafío notable dado el contexto político internacional. La agenda de la cumbre se centrará en temas como la electrificación, la reducción de residuos y metano, la resiliencia de ciudades y edificios, el cumplimiento de compromisos previos y la industrialización verde, todo con metas medibles para 2035.
Natália Oliveira, líder de Política y Promoción Regional para América Latina de la Alianza Global de Renovables, señaló que el reto principal es crear las condiciones necesarias para convertir el potencial energético de la región en empleos e inversión asequible. Según explicó, muchos proyectos enfrentan obstáculos como redes eléctricas inadecuadas, dificultades de conexión, altos costos de financiamiento e incertidumbre regulatoria. Por ello, los gobiernos deben expandir y modernizar las redes, invertir en almacenamiento y aumentar el uso de electricidad renovable en la industria y el transporte.
Oliveira destacó que estos esfuerzos requieren reglas estables, financiamiento asequible y procesos de permisos eficientes que respeten a las comunidades y al ambiente. "Estos esfuerzos deben avanzar juntos para que la región pueda hacer un mejor uso de sus recursos de energía renovable y traducir esta ventaja en seguridad energética y competitividad", afirmó la experta desde Brasilia.
Disparidad entre países latinoamericanos
La situación varía considerablemente entre los países de la región. Chile, la quinta economía regional, tiene la mayor participación de energía eólica y solar, con un 38%, y generó el 66% de su electricidad a partir de fuentes bajas en carbono en 2025, aunque un tercio de su producción aún se basa en fósiles. En octubre pasado, el grupo energético colombiano Promigas inauguró en el norte de Chile el parque solar Aurora, con una capacidad de 187 megavatios y un sistema de almacenamiento en baterías de 221 megavatios hora.
Brasil, la mayor economía de la región, ha avanzado significativamente en la penetración renovable. En 2025, la contribución fotovoltaica superó por primera vez a la de los fósiles, que representaron el 35% de la producción eléctrica, una caída desde el 47% registrado en 2015. La hidroenergía sigue siendo la fuente predominante, con un 52% de la matriz, mientras que los fósiles constituyeron solo el 11%. Además, en agosto de 2025, las energías eólica y solar produjeron más de un tercio de la electricidad del país por primera vez en su historia. Brasil ya alcanzó su objetivo de generar el 84% de su electricidad a partir de renovables para 2030.
En contraste, Argentina, la tercera economía latinoamericana, generó el 42% de su electricidad a partir de fuentes bajas en carbono en 2025, con una participación solar y eólica del 16%. Sin embargo, la preponderancia de los fósiles permaneció considerable, alcanzando el 58%. Por su parte, México, la segunda economía regional, produjo solo un cuarto de su electricidad a partir de fuentes bajas en carbono en 2025, con una presencia renovable de apenas el 13% y un peso fósil del 74%.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado la transición energética a fuentes bajas en carbono, retomando el proceso que fue frenado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024). Adrián Fernández, director de la Iniciativa Climática de México, subrayó que el país está de regreso a la transición energética con la participación privada. El Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030 prevé agregar 22,000 megavatios a la matriz energética nacional para alcanzar el 37,8% de energía limpia.
Colombia, la cuarta economía latinoamericana, tiene una matriz eléctrica compuesta por un 58% de hidroelectricidad, un 27% de fósiles y un 13% de energías renovables. A pesar de los avances, la región aún necesita miles de millones de dólares para acelerar la transformación energética. Un análisis de Carbon Brief muestra que apenas un tercio de las nuevas contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) menciona el compromiso de abandonar los combustibles fósiles, lo que refleja la urgencia de fortalecer los compromisos climáticos en la próxima cumbre.
Contexto
La COP31 sucede a la reunión de noviembre de 2025 en Belém do Pará, Brasil. En la COP28 de Dubái (2024), las naciones acordaron la salida de los combustibles fósiles y el aumento de la generación renovable, aunque la implementación sigue siendo desigual. La región latinoamericana ha duplicado su capacidad solar y eólica en los últimos cinco años, pero la inversión y la modernización de redes siguen siendo cuellos de botella.
Fuentes
Esta información se ha elaborado a partir de la siguiente fuente:
- contralinea.com.mx — América Latina llega a COP31 enfrascada en una carrera de renovables vs fósiles - Contralínea
Texto redactado con asistencia de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas. Así trabajamos.


