San Juan de la Rambla conmemora el bicentenario del Temporal de San Florencio de 1826
La villa tinerfeña recuerda la tragedia que dejó un único vestigio físico en su casco histórico y la desaparición de su archivo documental.

La Villa de San Juan de la Rambla, en Tenerife, ha marcado el bicentenario del Temporal de San Florencio, una catástrofe natural ocurrida el 7 de noviembre de 1826 que dejó profundas huellas en la isla. Según el cronista oficial de la localidad, este evento es recordado por los vecinos con la frase "el fin del mundo", describiendo una noche de cielo ennegrecido, lluvias torrenciales y vientos huracanados que provocaron numerosas muertes y la destrucción de viviendas.
Un único vestigio histórico
En la actualidad, el único recuerdo físico conservado en el casco histórico de la villa se encuentra en la esquina de una casa en la calle La Alhóndiga. Este lugar indica la altura a la que llegó el agua durante la riada y marca el punto de reparación de la estructura. Además, se documenta que el agua del Barranco de Oncio se dividió en varios brazos, uno de los cuales arrasó casas en la calle El Mirador, causando la muerte de hasta diez personas, entre ellas un antiguo capitán de Milicias de Garachico.
La tragedia también tuvo un impacto significativo en la infraestructura y la memoria histórica de la zona. El puente de madera de la calle Temistocles Díaz Llanos, vital para la comunicación con Icod y el Valle de La Orotava, fue arrastrado por la corriente. Asimismo, las aguas destruyeron la fuente documental de la vieja Alhóndiga, lo que provocó la pérdida de gran parte de la historia escrita de la villa.
El cronista destaca el trabajo de la Asociación Cultural y Científica Memoria del Aluvión de 1826, cuya investigación documental es considerada fundamental para las nuevas generaciones y para los estudios científicos sobre el cambio climático, dado el riesgo de repetición de eventos similares. La conmemoración incluye también la memoria de una anécdota local: el antiguo sacristán de la iglesia de San Juan Bautista adornó una imagen de la Virgen de mucho valor haciéndola pasar por la Virgen de Candelaria, lo que atrajo a cientos de personas de toda la isla hasta que se descubrió la artimaña.
Contexto
El Temporal de San Florencio fue una de las mayores catástrofes naturales que afectó a Tenerife en el siglo XIX. La investigación actual de este evento no solo tiene un valor histórico, sino que también sirve como referencia para entender la vulnerabilidad de las zonas costeras y de montaña frente a fenómenos meteorológicos extremos en el contexto del cambio climático.
Fuentes
Esta información se ha elaborado a partir de la siguiente fuente:
- diariodeavisos.elespanol.com — Bicentenario del único recuerdo que se conserva en la Villa de San Juan de la Rambla
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