Cossío: términos jurídicos como feminicidio se basan en estructuras fundamentales del derecho
El jurista José Ramón Cossío explicó en El Colegio Nacional que la incorporación de neologismos al lenguaje legal no rompe con la tradición, sino que se adapta a nuevos fenómenos sociales manteniendo la precisión necesaria.

El jurista mexicano José Ramón Cossío, miembro de El Colegio Nacional, afirmó que los términos jurídicos de reciente creación, como feminicidio, ciberdelito o neuroderecho, no son inventos arbitrarios, sino que surgen a partir de conceptos jurídicos fundamentales y estructuras históricas del derecho. Durante su participación en la conferencia “Las tradiciones de la escritura II: ciencia, técnica, derecho”, Cossío precisó que, aunque estas palabras no existían en el vocabulario legal de hace décadas, se integran a un marco conceptual ya establecido.
Cossío recordó que, cuando él estudiaba abogacía, el término feminicidio no formaba parte del conocimiento jurídico; el homicidio de una mujer se clasificaba simplemente como homicidio, sin distinción de género. Hoy, sin embargo, la evolución social ha requerido que el lenguaje legal se adapte para reflejar con mayor precisión la realidad. El experto señaló que, al igual que en la ciencia, el derecho necesita establecer designaciones unívocas para definir con claridad las normas que rigen la vida social.
La evolución del lenguaje legal y la precisión terminológica
El lingüista Luis Fernando Lara, coordinador del ciclo “La educación y las culturas de la lengua” en el que participó Cossío, coincidió en que el derecho elabora su terminología con la misma necesidad de claridad que las ciencias naturales. Lara explicó que, a diferencia de las terminologías científicas que a veces crean vocablos nuevos desde cero, el derecho se nutre de la lengua de la sociedad y de tradiciones verbales existentes. Para Lara, la jurisprudencia es relativamente impermeable a los vocablos de otras tradiciones jurídicas, como la consuetudinaria inglesa, y toma sus términos de la cultura propia para definir relaciones humanas complejas.
Cossío coincidió con Lara en que la adición de nuevos términos son “adecuaciones” necesarias. Ilustró su punto con el ejemplo del “Derecho Procesal Constitucional”, una materia que, aunque nueva en nombre, es fácilmente comprensible para cualquier jurista como una rama del derecho procesal aplicada al ámbito constitucional, similar a como existía el Derecho Procesal Laboral en el pasado. Esta lógica de composición permite que el lenguaje legal crezca sin perder coherencia interna.
Crítica a la sintaxis judicial y legislativa en México
Más allá de la terminología, Cossío dedicó parte de su intervención a cuestionar la calidad de la redacción en el ámbito jurídico mexicano. El jurista distinguió entre diferentes sintaxis: la del legislador, la del juez, la de la administración, la de los juristas y la de los medios de comunicación. Señaló que, mientras que la sintaxis legislativa de la década de 1920 en México era clara y comprensible, en la actualidad se ha perdido esa calidad en gran parte de la legislación.
La crítica más severa de Cossío fue para la sintaxis de las sentencias judiciales, a la que calificó de “muy mala”. Recordó un chiste antiguo sobre la “coma judicial”, que servía para todo: a veces era punto y seguido, a veces punto y aparte, e incluso signo de interjección. Según Cossío, esto se debe a que la sintaxis judicial era de dictado, no de escritura; las sentencias se redactaban a máquina de escribir conforme se dictaban oralmente, lo que resultaba en una construcción sintáctica deficiente en comparación con la revisión que se hace en la legislación, donde existen comisiones de estilo.
Para ilustrar la importancia de la precisión terminológica, Lara y Cossío compartieron ejemplos históricos. Lara citó un caso en Suiza donde un conductor fue multado por no encender los faros al anochecer, argumentando que aún había luz. El reglamento no definía legalmente cuándo comenzaba la “noche”, por lo que la autoridad tuvo que precisar el criterio para evitar ambigüedades. Cossío, por su parte, relató un caso de 1818 en Nueva York donde un importador de aceite de ballena argumentó que una ballena no es un pescado, exigiendo no pagar la tasa de importación de aceite de pescado. Los tribunales resolvieron que, para efectos legales, la ballena se consideraba un “pescado” por provenir del mar, prevaleciendo el sentido común sobre la clasificación biológica.
Estos ejemplos demuestran que, más allá de la disputa por el nombre correcto, el derecho se centra en resolver conflictos de propiedad y obligaciones. Cossío concluyó que, una vez establecida la designación legal, las disputas giran en torno a quién es el dueño o quién debe pagar, no en la definición biológica o técnica del objeto, convirtiendo así la lengua en una herramienta de justicia social.
Contexto
La conferencia se enmarca en el ciclo “La educación y las culturas de la lengua”, coordinado por el lingüista Luis Fernando Lara en El Colegio Nacional. Este espacio busca analizar cómo las diferentes disciplinas, incluido el derecho, utilizan y transforman la lengua para cumplir sus funciones específicas, destacando la importancia de la claridad en la comunicación jurídica.
Fuentes
Esta información se ha elaborado a partir de la siguiente fuente:
- colnal.mx — Términos jurídicos nuevos como feminicidio están basados en estructuras fundamentales del derecho: José Ramón Cossío - El Colegio Nacional
Texto redactado con asistencia de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas. Así trabajamos.


