El choque de trenes en Toledo se produjo a 160-200 km/h tras fallo del sistema LZB
El primer informe de la AITAT revela que la colisión entre un AVE y un Iryo en Urda ocurrió a alta velocidad debido a una avería en la señalización y la reanudación de la circulación.

El primer informe de la Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil (AITAT) ha determinado que el choque entre un tren de alta velocidad AVE de Renfe y un tren Iryo en la localidad de Urda, Toledo, se produjo a una velocidad comprendida entre 160 y 200 kilómetros por hora. Esta tragedia, ocurrida el 28 de octubre de 2026, ha dejado al menos 69 fallecidos, según las cifras más recientes, aunque las autoridades advierten de que el número podría variar conforme avancen las labores de identificación. La investigación inicial apunta a que la causa principal fue una avería en el sistema de señalización LZB, que provocó una cadena de errores en la gestión de la circulación.
La avería en el sistema LZB y la gestión del control
Según el organismo investigador, a las 8:31 horas se produjo una falla en el sistema LZB (Linienzugbeeinflussung), un sistema de seguridad que controla la velocidad y la distancia entre trenes mediante cables y balizas. Ante esta caída, los trenes pasaron a circular bajo un protocolo de respaldo conocido como bloqueo de señalización lateral, gestionado desde el Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif, situado en la estación de Atocha de Madrid. El ministro de Transportes, Óscar Puente, afirmó que la decisión de reanudar la circulación tras la avería es el origen del accidente, aunque no ha precisado quién tomó dicha orden. Las primeras informaciones indican que el tren Iryo se encontraba detenido en la vía porque no había podido retomar la marcha, mientras que el AVE, que transportaba 378 pasajeros, avanzó y lo embistió a las 8:53 horas, 23 minutos después del fallo inicial. El Iryo, con 174 pasajeros, quedó completamente detenido en el momento del impacto.
Impacto físico y estado de las vías
La violencia de la colisión a alta velocidad provocó daños catastróficos. El coche de cabeza del AVE quedó empotrado en el coche de cola del Iryo, lo que hizo que ambos trenes volcaran y giraran al pie del terraplén. Del tren AVE, seis coches permanecieron sobre la plataforma y uno cayó por el terraplén; incluso un vagón quedó atravesado por un fragmento de riel deformado. En el caso del Iryo, casi todos sus coches descarrilaron. Un equipo de técnicos de la AITAT, junto a la policía judicial y las empresas ferroviarias, ha retirado las cajas negras de ambos trenes, que quedaron bajo custodia de la Guardia Civil, aunque el estado de los vehículos dificultó en algunos casos el acceso a los registros. La investigación se encuentra en una fase inicial de recopilación de datos, con planes para realizar entrevistas, inspecciones de instalaciones y una revisión exhaustiva del mantenimiento de los sistemas de seguridad.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido "llegar hasta el final" en el esclarecimiento de los hechos y ha decretado tres días de luto oficial. El operador del centro de control está siendo interrogado, aunque no se ha informado de su situación procesal ni de imputación alguna. Este suceso es el segundo accidente grave en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía en lo que va de año; en febrero, un choque entre un tren de Renfe y uno de Iryo en Adamuz (Córdoba), causado por una rotura en la vía, dejó 46 muertos. La línea, inaugurada en 1992, es la más antigua de España y utiliza el sistema LZB, que también se emplea en Alemania y Austria.
Contexto
El corredor andaluz es la línea de alta velocidad más antigua de España, inaugurada en 1992. Utiliza el sistema de seguridad LZB, que envía información de marcha y velocidad máxima a través de un cable centrado en la vía. Cuando este sistema falla, se activa un protocolo de respaldo donde el Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif en Atocha toma el mando de la circulación, ordenando detenciones o pasos a velocidad reducida (máximo 40 km/h) para garantizar la seguridad. Este accidente ocurre meses después del choque de Adamuz en febrero de 2026, lo que ha aumentado la presión sobre la seguridad ferroviaria en el país.
Fuentes
Esta información se ha elaborado a partir de 4 fuentes:
- elsol.com.ar — El choque de trenes en España fue a entre 160 y 200 km/h, según el primer informe
- xataka.com — Qué es el LZB, el sistema de seguridad que supuestamente ha fallado en el accidente de un AVE y un Iryo en Toledo
- elcorreoweb.es — Comunidad y Ayuntamiento de Madrid envían decenas de dotaciones de Bomberos y SUMMA112 al accidente ferroviario en Urda
- rotativo.com.mx — Sánchez promete llegar hasta el final tras el choque de trenes en Toledo
Texto redactado con asistencia de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas. Así trabajamos.


